TE ESCUCHÉ
Volví a escuchar tu voz armoniosa preguntándome cómo he estado hoy. Aprecié tu sonrisa de cerca; qué sutileza la de sonreírme con la mirada. Fue un encuentro súbito y no tuve las palabras exactas.
Hablamos de las cosas que quedaron pendientes y actuábamos con naturalidad el uno con el otro.
En este momento ya no estás; me quedo con lo vivido y lo lindo de haber compartido risas y conversaciones desde la complicidad.
Nunca habrá arrepentimiento; nada de ti me provoca esa emoción.
Atesoro los recuerdos y desde aquí, deseo abundancia para tu camino.
5/04/2026
8:55 pm
miyomehala.com