LAS LETRAS SIEMPRE HAN SIDO MI MEJOR COMPAÑERA; ELLAS TIENEN LA CURA PARA TODO
El amor volvió sin invitación y yo no lo esperaba. No hubo planes; solo mi propia voz repitiendo: "Todavía no". Conocerte fue entender que mi primer instinto sigue siendo la huida, que el interés profundo todavía me asusta.
La imaginación hace lo suyo: crea escenarios en los que nunca pusiste un pie. “¿Por qué ahora?”, pregunta mi mente. Tan lógica a veces, tan insistente otras.
No voy a prolongar una historia que solo existe en mí. Pero te confieso algo: admito que te has hecho presente en lo que más amo: escribir.
Las letras siempre han sido mi aliada, quien me ayuda a sanar, a avanzar, a decir lo que no puedo pronunciar. Cada vez que escribo, voy curando. Cada palabra me ayuda a aceptar que tú tienes otro camino.
¿Cómo no amar las letras? Después de escribir, todo vuelve a su sitio. No hay espera porque sé que no llegarás, y no seré yo quien cruce la distancia. Vi las señales: tu interés no me pertenece. Y lo acepto. Te suelto sin reclamos. Dios no me debe nada.
Mi propio yo me dice: “Estoy aquí por ti. No me iré. Es un placer acompañarte.” Yo respondo; después de esto necesito un abrazo tuyo. Quiero sentir tu calidez.
Pero ahora es tiempo de poner fin a tu nombre, a tu sonrisa y a todo eso que en ti admiré. De ahora en adelante, el blanco de mis hojas ya no te pertenece.
16/04/2026
miyomehabla.com