CUANDO LA MENTE TE LLEVA DE VUELTA AL PASADO
Hoy la mente divagó y me llevó a cuestionar el pasado.
Entonces empezó a hablar:
¿Qué habría pasado si hubieses entrado al colegio que siempre quisiste?
Si te hubieses mudado a la ciudad donde soñabas estudiar.
Si aquella vez, a los 21, en lugar de impedir que te llevaran a verlo, simplemente hubieses ido.
Y si hubieras caminado por la misma vereda donde estaba él y no hubieras cambiado de rumbo como lo hiciste. Y si esa solicitud se hubiera enviado a tiempo.
¿Qué habría pasado si hubieras actuado a pesar del miedo?
Si hubieras podido decir: Te marqué sin querer porque quería guardar de nuevo tu contacto, y hoy, cuando me sonreíste, me di cuenta de que todavía quería verte.
Pero dijiste otra cosa.
Mi yo me habla: Recordar el pasado no es tan malo como crees. No tengas culpa de volver ahí y de repetir ciertas palabras. Lo que no debes hacer es castigarte.
El arrepentimiento solo sirve cuando ayuda a crecer, no cuando se convierte en una condena.
Lo que no pudo ser, simplemente no era la vida destinada para ti.
Y por todo aquello que no te atreviste a hacer, ya no es momento de llorarlo, sino de perdonarte y seguir avanzando.
Puedes volver al pasado cuantas veces necesites: para entender, para sanar, para perdonar. Pero nunca para quedarte atrapada allí.
Habrá días como este, en los que la nostalgia invada todo. Y sí, puedes llorar. Puedes hacer duelo por lo que no fue.
Pero incluso entonces, escucha mi voz.
Soy la que calma.
Soy tu respiro y tu refugio.
La vida continúa.
Unas horas de enojo, unas palabras dichas de más o la añoranza de otra vida no definen quién eres.
No vuelvas a decir que no eres digna, porque sí lo eres. Cree en mis palabras.
No te frustres si alguien más no logra ver quién eres, ni si nunca pronuncian en voz alta tus virtudes.
Lo importante es que tú sí las conoces.
Eres tú quien habita este cuerpo.
Eres tú quien tiene la responsabilidad de cuidarse.
Deja que otros amen, que elijan a alguien más. Eso no es competencia de alguien que conoce su valor.
Tu potencial radica en haber aprendido a escucharme.
Por eso siempre volveré a recordártelo:
“Está bien ser la persona que eres”.
25/05/2026
12:01 AM
miyomehabla.com