"MI YO ME HABLA"

MI YO ME HABLA

Tomé la ruta más larga en busca de algo que no encontré; allá afuera no pude llenar mi vacío. Siempre hice paradas para respirar, y una pregunta resonaba en mi cabeza: ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué vine a hacer aquí?

Mi ser interno intentaba hablar, pero yo me iba antes de que dijera la primera palabra.

Cada vez más lejos, la incertidumbre me perseguía. No sé si estaba huyendo o qué perseguía.

Al no poder sentirme plena, me detuve. Entonces la voz apática dijo: «Lo conseguido no es nada; no sirve». Me llené de valor y la silencié.  

Y habló mi yo. Lo escuché muy bajo.

—Yo soy la respuesta. Yo soy lo que buscas y estoy en todas partes.

Observé el sendero y supe que este camino no era para mí.

El árbol frondoso y la banca vacía me esperan. Lloré. Las lágrimas brotaron sin freno y, después de días de intranquilidad, por fin pude visualizar mi camino."

Con cada paso escucho mejor a mi yo. 

—Yo estoy aquí. Me alegra que al final hayas vuelto a mí. No te lastimes más. He visto que tus pies están sangrando. Descansa. Déjame curarte.

—Me arrepiento.

—No te estoy reprochando nada. Solo descansa un poco para que puedas seguir.

Empezó por mis pies y mis manos; arregló mi cabello y me abrazó.

—Toma mi mano.

Me sentí aliviada.

—Te preguntabas cuál era la razón de estar aquí. Es sencillo: escúchame. Tengo las palabras que te gusta oír. Tengo todas las respuestas. No voy a ningún lado y puedes hablarme cuando quieras. La vida está creada para disfrutar, cargar liviano, vivir con asombro y curiosidad. Es verdad, es necesario ocuparse de algo, pues la fortuna hace la vida menos carente. 

Que el otro tiene suerte, que el otro tiene más dinero. No sabes nada del otro; déjalo. Baja las cortinas por donde espías al otro y empieza a descubrir lo que se te da con facilidad, eso que sale de ti con espontaneidad. Todos aman algo; a todos se les dio un designio. 

Ven a mí; te daré la paz que necesitas. Y en esa paz hallarás tu potencial. 

—Quiero vivir amando quien soy. Desearía que nunca te apartes de mí. 

—Cariño, tú y yo somos uno.

—Quiero que aceptes que todo aquí es admirable empezando por ti. No luches con eso; reconoce tu valor y siente el privilegio de haberte encontrado.

—Pero ¿por qué no paro de llorar?

—Es la voz que has estado escuchando. Ahora es momento de no pelear, de no obedecer más. Yo estoy aquí.

Hay belleza en lo cotidiano. Vive sintiendo el hoy; cuando vayas a dormir, resuelve tu conflicto interno, así descansarás mejor. Ten un lugar sagrado donde recargar tu energía y liberarte. En tu caso, el árbol frondoso y la banca vacía te esperan. La hierba ahí se mantiene, así que el camino no se borra.

 

07/07/2026

11:39 AM

miyomehabla.com