"AL FINAL, EL ÚNICO SER QUE IMPORTA SOY YO"

"AL FINAL, EL ÚNICO SER QUE IMPORTA SOY YO"

Al final, el único ser que importa soy yo.

Entender esta frase me tomó muchas caídas, llanto y dolor al perder por dar más de lo que tenía.

Esa voz siempre estuvo ahí hablándome. Acudir a ella fue lo correcto: el acto de amor más puro que pude hacer por mí. Cada palabra me recordaba mi valor. Fue un tiempo necesario para entender mi origen.

La vida es un proceso continuo. En el mío, este camino me sirvió para conocerme, encontrarme y mirarme al espejo para pedir perdón al ser que más he maltratado. Mi “yo” compasivo simplemente respondió: "Desde hace rato he estado esperando este momento".

Ahora puedo apaciguar mi sensibilidad. Aprendí a vivir con ella y aprecio el encanto de lo cotidiano incluso en los objetos que me rodean. He descubierto que la sensibilidad es una forma de sabiduría para vivir en armonía. 

Estar mirando por la ventana como los pájaros saltan de rama en rama, en el viento, en la espesura del bosque o en el ruido de la ciudad. 

Está en la tranquilidad de mi casa y en mis favoritos: los libros, mis mascotas y las plantas. En familia, los amigos, en los días nublados, los colores, las hojas en blanco, mi esfero y el acto de escribir.

Cada día tiene su magia. La mayor de todas es abrir los ojos por las mañanas, mover mi cuerpo y saber que estoy sana. 

 

5/4/2025

miyomehabla.com