"PARA LAS AMANTES DEL FÚTBOL"

PARA LOS AMANTES DEL FÚTBOL

Tengo que sacar la pena, la ira y el malestar que me consumen. Así de fácil, un partido de fútbol puede desordenar la vida.

El fútbol es ilusión, alegría y pasión. Teniendo esto en cuenta, es sencillo imaginar lo que se siente al ganar un partido y lo que puede afectar al perderlo.

Cada partido se vuelve una hazaña, y cada paso se siente como el camino a la gloria.

La esperanza se derrumbaba. Yo también dije que sería imposible. Pero quedaba una diminuta posibilidad y, como toda apasionada del fútbol, quería creer hasta el final. Lo que antes era un gozo para el país ahora deja un sabor amargo complicado de gestionar.

Sabía que sería difícil, pero el corazón tenía la certeza de ganar. No tuve la victoria añorada. De mi boca, que antes proclamaba la habilidad de los jugadores, ahora salen palabras contrarias, como si tuviera que cobrarles esa responsabilidad.

Gritar en el estadio, incluso desafiar al otro equipo, se vale. Pero cuando la pasión por el fútbol se convierte en odio, burla, incomodidad y gritos ofensivos, eso sí hiere a una nación.

Como admiradora del fútbol y de nuestros representantes, me ofendió cada insulto; me dolió cada palabra. Claro, mi gente también habló de la misma manera: también tenemos ese lado impulsivo que se activa justo en ese escenario. Siempre habrá quienes crucen el límite entre opinar y agredir.

Después del llanto y la rabia, tengo que hacerme cargo. El resultado no dependía de mí; yo no tuve ninguna influencia ahí. Así que es momento de hacerme cargo, no del partido, sino de este sentimiento.

Mi yo siempre es oportuno, y hoy me susurró:

"Sé que desearías que hubiera sido otra historia, otro final. Sientes que la desilusión ronda tu casa; sabes que entrará y no se irá hasta que tú la despidas. Tienes que hacerte cargo, no del resultado, sino de lo que esta derrota deja dentro de ti.

Sientes que el trofeo anhelado ahora está lejos y hasta temes morir sin ver antes a tu equipo favorito alzar la copa. Descansa: la pasión por el fútbol se puede sentir así; no lo estás dramatizando.

No cargues con ese peso, porque no es tuyo. No es tu culpa, ten eso claro, aunque sea doloroso aceptarlo.

En el futuro vendrán días mejores. Verás promesas cumplidas, sueños alcanzados y el tiempo pasará: habrá más razones para estar agradecida. Levántate, limpia tu cara, borra todo si es necesario y empieza de nuevo. La vida es ahora y no espera.

El fracaso de tu equipo no es tu fracaso. No cargues odio en el corazón, no devuelvas lo mismo: la diferencia ha sido siempre tu marca. Los días pasarán y entenderás que las voces de afuera no tienen relevancia en tu país.”

Pero hasta esas palabras hirientes sirven, porque este tiempo da para mirar a fondo mi nación. Y descubro que basta con correr mi cortina para encontrar un milagro: una maravilla.

Al fondo, un bosque inmenso. El ruido de los pájaros. Ha llovido anoche y el sonido del río llega hasta la casa. La tranquilidad del pueblo. El trabajo de cada día.

Y me doy cuenta de que el país no se elige: es una sorpresa que debo descubrir mientras vivo en él, con amor. Nace del conocer, y aquí estoy, pisando mi tierra en cada paso.

Hay que sonreír, cargar el bolso y salir.

 

 

27/07/2026

9:58 PM

miyomehabla.com