Un lunes diferente: me desperté sin alarma, un lujo que disfruto pocas veces al año.
Es una bendición sentir que los motivos para levantarse sobran.
Ahora mismo tengo dos pequeños animales hambrientos que esperan su leche caliente; me conmueve la pasión que siento por ellos.
Antes de bajar de la cama, hay unos pasos que se acercan: es mi Tommy. Mueve su cola al verme; me encanta perderme en sus ojos marrones.
Entre maullidos, aparece Axel, mi gato que corre a mis pies; da vueltas, lame; es su ritual de cariño de cada día.
La decoración favorita de mi casa son las plantas; escuché que hay que saludarlas, y eso hago. Esto veo cada mañana y me gusta.
Otro motivo para agradecer son las personas con quienes puedo compartir momentos magníficos. Hay que construir vínculos sanos y honrar los que ya tenemos.
Y ahora, en el silencio de la noche, hago lo que me gusta: escribir; esto complementa a la perfección mi vida.
Y antes de dormir quiero enaltecer tu nombre: bendito tú por existir y bendita yo por tenerte. Que nunca falten tu presencia y tu amor. Sé que, cuando admiro tu creación, conecto mejor contigo; honrarme es también honrarte, pues soy tu imagen y acepto lo que soy. Amén.
Lunes; 16/02/2026
10:25 pm
Mi yo me habla