Vuelvo a las cosas que más disfrutamos juntos: el entusiasmo, la sensibilidad, hablar y reír. Amaba esa expresión tuya al sonreír.
Ahora miro atrás como quien mira una ensoñación. Nuestras vidas se separaron; cada una tomó su camino. Soltar tu mano fue tortuoso, pero necesario: no estabas obligado a quedarte.
Llevo años despierta y esa historia ya no es mía, fue solo un instante que compartí contigo.
Hoy el amor ha vuelto; lo escucho imponente. Hace poco descubrí que pienso en alguien, y ese sentimiento que creí enterrado volvió.
Ayer lo vi. Lo miré fijo a los ojos y la respuesta llegó sin palabras.
Esa mirada no miente: esa mirada no me pertenece.
Aquí no hay lugar para la duda por ser quien soy. El otro no tiene deuda ni compromiso conmigo. El otro tiene su propio camino, y yo tengo el mío.
14/07/2026
9:59 PM
miyomehabla.com